Connect with us

Opinión

¡Viva el rey y viva la patria!

Publicado

el

Breve atisbo de un Perú polarizado que optó por la exclusión republicana.



Así como el panorama habitual de las Fiestas Patrias está saturado con tanto Te Deum, tanta ceremonia y tanta retórica discursiva, para este historiador (y no creo ser el único) una aproximación historiográfica a la coyuntura de la independencia está cargada de fatua solemnidad, acartonamiento o insuflación retórica de sentimiento excluyente.

No pretendo sustituir una retórica por otra; solamente quisiera compartir como en familia estampas vitales para nuestra identidad. Si alguien quiere seguir jugando a la independencia con estampitas de San Martín o Bolívar, que vaya a otro lado.

Acá estamos para recordar, en primer lugar, que nueve años antes de la llegada del tucumano y doce ante del desembarco del llanero, el rey ya le había dado el voto a los indígenas y estos lo ejercieron de manera impecablemente moderna, especialmente en la emblemática Audiencia del Cusco.

Si la más audaz manipulación de textos escolares ha podido todavía explicar cómo fue posible que tres años y medio después de la proclamación de San Martín la causa del Rey haya sido todavía tan popular en la sierra. Si yo soy un jefe de familia indígena que trabajo y tributo, figurando por la tanto en el padrón de electores, y acudo a depositar mi voto bajo la misma constitución (Cádiz de 1812) y con los mimos derechos que, digamos, un natural de Madrid… ¿qué atractivo podrá tener para mí, años más tarde, esta expedición de argentinos y chilenos o de los que desembarcaron desde la gran Colombia?  

Entendámoslo: el proyecto republicano de la independencia fue excluyente, estuvo limitado al ámbito urbano criollo y sus bases fueron manifiestamente ajenas al Perú rural e indígena.

Y atención, la oposición patriotas/realistas no fue un tema de costa versus sierra. Absurdo fuera. Esa era una línea divisoria que cruzaba familias, latitudes, alturas. Ese trazo divisorio marcaba iglesias, mercados, plazas, corporaciones. Fue una línea divisoria que costó harta sangre y cuyo detalle dejo para otra ocasión.

Hoy resulta vital reconocernos en el Perú absolutamente polarizado de 1812-1825, en el cual se podía gritar en una misma y válida exclamación popular “¡Viva el rey y viva la Patria!” Nada como ver la historia con ojos del presente. Ahora que respiramos polarización es bueno reconciliarse con la imagen de ese Perú divido, a lo mejor con solamente 0.018 % de diferencia, entre partidarios del rey y partidarios de la independencia.  

Felices Fiestas… pero para todos. ¡La exclusión republicana no puede cumplir doscientos años!

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

No todo está perdido

Seguir leyendo

Opinión

Momento decisivo

Seguir leyendo

Opinión

Los intocables

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo