Connect with us

Opinión

Usted sigue teniendo razón, señor Sully

Publicado

el

En el siglo XVI Maximiliano de Bethune, duque de Sully, calificaba a la agricultura y ganadería como los "dos pechos de Francia". En verdad, solo un pueblo bien alimentado es capaz de afrontar con éxito los demás retos sociales.



Aunque murió hace casi 380 años, sigue teniendo razón. Maximilien de Béthune, duque de Sully y mariscal de Francia (1559-1641), combatió junto a Enrique de Navarra en las guerras previas a la ascensión del primer Borbón al trono francés. Al recaer la corona en Enrique, Sully fue nombrado ministro de Hacienda y emprendió una serie de reformas que fueron la base de la prosperidad de su país y que, con la labor de pacificación, fueron las razones principales por las que el reinado de Enrique IV resultó uno de los más benéficos para Francia.

Si Richelieu pudo más tarde consolidar el poderío y respetabilidad de su patria y Luis XIV alcanzarle el brillo y la gloria, fue en gran medida por las reformas de Sully, que revitalizaron la economía venida a menos tras las guerras de religión y las políticas poco efectivas de los últimos Valois. Enrique, gracias a Sully, consiguió darle a Francia la paz social y la prosperidad tan anheladas por cualquier pueblo, y que son los rasgos principales que ha de tener todo buen gobierno. Quienes lo sucedieron continuaron la labor de sus antecesores llevando a la nación francesa al pináculo de la gloria y la magnificencia.

Sully se abocó, principalmente, a restaurar los campos para recomponer la economía. Como “los dos pechos de Francia” calificaba la agricultura y la ganadería. Y, en verdad, solo un pueblo bien alimentado es capaz de afrontar con éxito el resto de desafíos. De ahí que –aunque la minería constituya la mayor fuente de riqueza del Perú– se torna imprescindible restaurar la prosperidad de los campos si queremos sentar bases sólidas para la edificación de un país que alcance a formar parte del primer mundo en una o dos generaciones más.

Por desgracia, el ruido político de los últimos tiempos (con mensajes llenos de falsedades contra tirios y troyanos que circulan en todo sentido por las redes sociales y perturbando la visión de las cosas) no deja que se discutan y planifiquen acciones pensando en un futuro a mediano o largo plazo. Los políticos de todas las tiendas o tendencias se encuentran más abocados a tener que justificar sus acciones que a ejercer sus responsabilidades de gobierno o de aportar al mismo. Mientras tanto el presidente y sus ministros, al igual que los miembros del Legislativo y del Poder Judicial, tienen que dedicar incontables horas a defenderse de ataques, malentendidos y confusiones.

Las acusaciones se dan: sea que se haga algo o no se haga. Así, es difícil planificar y llevar adelante cualquier política.

Recientemente, el señor Alfonso Velásquez –expresidente de ADEX– señaló que de 6 millones 200 mil hectáreas aptas para la agricultura solamente 500 mil son utilizadas; es decir, algo más del 8%. Habría que preguntarse, además, cuán bien explotadas –o subexplotadas– están las que se emplean.

Vías de acceso, represamientos, reactivación de puertos, aliento de la agroindustria, prevención oportuna del friaje, y tantas otras medidas que se requieren tomar para impulsar los campos en materia agrícola y ganadera debieran constituir prioridades nacionales y gubernativas. Y eso que el Perú es aún más afortunado que Francia: no dos sino tres pechos tiene, pues el Mar de Grau ofrece posibilidades innumerables a la actividad pesquera y a la mejora de la nutrición de la población.

Roma no se hizo en un día. La prosperidad del Perú tampoco se hará así. Pero aquellas colosales piedras milenarias de nuestras construcciones indígenas, encajadas sólidamente unas sobre otras, nos indican que una labor de continuidad es lo que permite edificar la grandeza de los pueblos. Imitemos a nuestros ancestros, quienes construyeron un imperio portentoso cuidando, precisamente, la producción de los campos como base de su desarrollo y de su esplendor.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Lo que dicen las AFP no es verdad

Seguir leyendo

Opinión

A sangre y fuego

Seguir leyendo

Opinión

AFP: En la cancha del Congreso

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo