Connect with us

Opinión

Expediente presidencial II: PPK, un ministro con mucha suerte

Publicado

el

Publicado el 18 de noviembre: Acusación de Marcelo Odebrecht contra PPK recuerda triste historia de salvataje financiero al Banco Wiese en 1982, cuando actual presidente era ministro de Energía y Minas.



El juez Concepción Carhuancho ha desautorizado los acuerdos de inmunidad a los que la Fiscalía llegó con Marcelo Odebrecht y Jorge Barata y, por lo tanto, los ha tornado por el momento inverificables, dejando a la opinión pública sumida en los trascendidos y la incertidumbre sobre sus líderes políticos al más alto nivel. Un desastre por donde se le mire la actuación de estos órganos de la administración de justicia que se jalan la alfombra unos a otros. ¿Para qué? ¿Para proteger a quién? ¿Para que no se sepa qué?

Sin embargo, sí hay historias corroborables del pasado que podrían dar luces sobre lo que habría afirmado el magnate brasileño en Curitiba.

El jefe del Estado ha negado en un mensaje a la nación este último miércoles cualquier contratación suya como consultor de Odebrecht o de cualquier otra empresa relacionada con la constructora (la alocución presidencial es un hecho cierto), luego de haber dejado el cargo de ministro y una vez que se hiciera posible —a través de una serie de decisiones políticas, legislativas y administrativas— que Odebrecht pudiera contratar con el Estado y hacerse con la construcción de la Carretera Interoceánica (20 millones de dólares de coima para Alejandro Toledo de por medio). Una historia parecida sucedió en 1982 cuando el hoy presidente de la república era ministro de Energía y Minas en el gobierno de Fernando Belaunde Terry.

En los primeros años de la década del ochenta hubo una contracción dramática de los precios de los minerales, poniendo en riesgo las inversiones mineras en el país. Luego de una bonanza a fines de los setenta, las principales mineras contrajeron deudas con los bancos nacionales que después (atrapadas por la crisis) no pudieron honrar, dejando en peligro a miles de trabajadores y poniendo en ascuas a los bancos… a uno, en especial.

Con el fin de salvar la situación de estos bancos, PPK ideó un Fondo de Consolidación Minera (FOCOMI) por el cual se destinaron 160 millones de dólares de la época para prestamos subsidiados por el Estado. En este contexto, se eliminaron todo tipo de responsabilidades en el otorgamiento de préstamos así como la obligación de exigir garantías a las empresas que recibían los créditos. El dinero subsidiado lo pusieron el Banco Minero y el Banco de la Nación, los cuales a su vez se endeudaron con el BCR.

El banco particular más beneficiado con esta operación de rescate fue el Banco Wiese, pues era el principal acreedor de las mineras al borde de la quiebra. Según cuenta Carlos Malpica en El Poder Económico en el Perú (páginas 256 a 261), una vez que PPK dejó el ministerio en 1982 pasó a trabajar para el Banco Wiese como director del mismo hasta febrero de 1986. Lo curioso, revela Malpica, es que PPK fungió de director del Wiese desde Nueva York, pues nunca asistió a ninguna sesión del directorio en el Perú y por dietas, utilidades y servicios cobró hasta… ¡tres millones de dólares!

De todos los bancos que salvó PPK ninguno quebró: más bien el único que cayó en bancarrota fue el Banco Minero —es decir,  el banco de Estado que puso el dinero— al no poder recuperar lo prestado sin garantías que lo amparen. Saque usted su cuenta.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El doble rasero en el Perú

Seguir leyendo

Opinión

Sí al voto preferencial

Seguir leyendo

Opinión

RBG y el TC

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo