Connect with us

Opinión

Todos los escenarios del presidente

Publicado

el

PPK tiene la obligación de integrar al país y darle calma.



Si en Colombia se pudo gobernar con una guerrilla que ocupaba por varias décadas un territorio del tamaño de Francia, si España acaba de superar una larga crisis de gobernabilidad, si Brasil ha salido de una vacancia presidencial, si de haber ganado Clinton hubiese gobernado con todo el Congreso en contra, ¿por qué en el Perú PPK no podría gobernar con un ministro censurado? ¿Tan difícil le resulta aceptarlo?

¿Ya no se acuerda el presidente de los ministros del interior censurados con Belaúnde y Toledo en gobiernos que él conformaba? ¿Y qué pasó en esos casos? NADA. Y no pasó nada porque la gobernabilidad salió adelante: se encontró una salida y la política supo sobreponerse a los escenarios adversos.

Un presidente tiene la obligación de integrar a su país y darle calma; debe ser tolerante con la oposición, aceptar la crítica, la censura parlamentaria, el error ajeno. No es su rol generar alboroto, calentar el ambiente, azuzar a la población, enfrentarse al Congreso o dividir al país. Por lo mismo llama la atención que un sector del gobierno esté pensando en el enfrentamiento, la amenaza, el pecheo, en cerrar el Parlamento y en convertir al país en un polvorín político y electoral.

Si va a ser ese el camino que finalmente escoja PPK, dará el saludo de Navidad a una población exacerbada, a un país enfrentado y dividido. Y no porque la gente sea de derecha o de izquierda, rica o pobre, o porque tenga o no tenga gas o agua, sino porque no habrá sido capaz de darle a la ciudadanía la tranquilidad deseada. El ministro no quiere renunciar y su pasividad negligente puede conllevar al Ejecutivo a una cuestión de confianza que terminará en una severa crisis de gobernabilidad.

Desde esa perspectiva, quién resulta más intolerante, ¿la oposición o el gobierno? Todo indica además que si PPK llega a convocar nuevas elecciones, dado el actual manejo de las cosas, lejos de ganar las parlamentarias las perdería estrepitosamente.

Por otro lado, lo que se estaría jugando no es solo la gobernabilidad o la censura de un ministro; también podría estar en disputa el poder entre los hombres del presidente. La voracidad, la ambición, el deseo de gobernar por parte de su propio entorno parecen estar llevándolo a un callejón sin salida, a una situación tan extrema que el presidente estaría incluso pensando en sacrificar a su primer ministro.

Tal vez el problema de fondo no sea la censura o la renuncia de un ministro sino la pugna de intereses por tomar el control del Ejecutivo con un cambio de gabinete. Lo cierto es que hoy vemos a un presidente cauto pero errático, transitando por un camino que lo podría conducir al más absoluto aislamiento político, al enfrentamiento, al cambio de gabinete, a la desestabilización, a una derrota parlamentaria contundente si convocara nuevas elecciones y quizás a una vergüenza que ya no pueda soportar.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Entrevista a Pedro Gamio: “Guzmán no es el candidato vitalicio del Partido Morado”

Seguir leyendo

Opinión

El show de la mentira

Seguir leyendo

Opinión

Restas

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo