Connect with us

Opinión

Sancionar la corrupción no acabará con ella

Publicado

el

Todos los analistas internacionales han señalado la clave: TRANSPARENCIA.



No quiero decir que no haya que sancionar, solo que ese no es el camino para acabar con ella: aumentar las sanciones no ha detenido los secuestros o los asaltos a mano armada.

Cuando está a punto de cometer un delito ningún delincuente —sea de chaveta o de cuello blanco— piensa que lo van a detener y y condenar. Si fuera así, bastaría con imponer la pena de muerte a todos los delitos… y eso evidentemente no detendría nada. No: los criminales cometen delitos sin hacer el costo-beneficio que se nos anuncia a algunos abogados practicantes del Law and Economics. Lo más importante para detener la corrupción es crear mecanismos que aseguren que el funcionario corrupto y el corruptor va a ser descubierto.

El programa anticorrupción de Alan y Lourdes fue sin duda el mejor, pero la población no le hizo caso. Se basaba en el uso de lo que todos los analistas internacionales han señalado es clave: la transparencia. Ese programa exigía que todos los candidatos al Congreso y futuros ministros, así como funcionarios principales titulares de pliego, gobernadores, alcaldes y regidores, levante su secreto bancario y tributario. Asimismo debían allanarse a cualquier pedido de parte de Ministerio Público.

Solo eso transformaría las cosas y la gente quizás se daría otra oportunidad para creer en la honradez de los políticos. Pero también hay que desarrollar el derecho premial, incluso el de los condenados; solo  hay que notar el éxito que tiene crear recompensas para capturar delincuentes. La experiencia mundial nos indica que no basta (y a veces solo encarece la corrupcion judicial) aumentar las penas. Los congresistas son fanáticos de esto, y por eso han desordenado el Código Penal volviéndolo un instrumento ilógico y en gran medida inútil.

Los cambios deben venir de arriba; por ejemplo, todos los ministros deberían decir de quién han sido representantes o apoderados. No es que desconfiemos de ellos, es la población la que ya no le cree a ningún político. Morenos hay muchos. Este tuvo la mala suerte de que lo grabaron. Y sí, no estaría mal que para la historia —como pasó con Nixon— se grabaran todas las conversaciones en Palacio, en los despachos ministeriales o de los gobernadores.

Cuando yo era congresista y alguien pedía conversar conmigo, con su aval grababa todas las conversaciones. Y nunca recibí una proposición deshonrosa.

Hacer todo esto es fácil, solo hay que cambiar la costumbre del secretismo en el poder que heredamos de la Colonia. En este caso, la transparencia nos puede hacer libres de la corrupción y creer más en todos nosotros.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Que Kenji siga vendiendo plátanos

Seguir leyendo

Opinión

El Tribunal tiene la palabra

Seguir leyendo

Opinión

Bitácora de septiembre: la caballería

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo