Connect with us

Opinión

Revocatoria: por miedo, por miedo y por miedo

Publicado

el

 Simplemente, se trata de un adorno democrático de nuestra Constitución.



Finalmente en junio pasado se pudieron adquirir los deseados kits de revocatoria de autoridades municipales. La revocatoria solo les gusta a quienes les conviene… ¡y quien diga que no es una herramienta política o un instrumento de manipulación miente!

¿Qué otra medida puede adoptarse ante una autoridad edil ineficiente? Me refiero a esas autoridades soberbias y poco inteligentes que incumplen sus promesas, que se esconden, que no escuchan a los vecinos a sabiendas de su protesta, que dictan ordenanzas temporales para satisfacer intereses particulares. Aquellas cuya única sanción es mandarlos a sus casas, a contemplar las rejas doradas de seguridad de sus jardines y no a las oxidadas de Piedras Gordas o Lurigancho.

Una vez comprado el kit, comienza el peregrinaje de obtener las firmas y de enfrentarse a las excusas más exquisitas de los vecinos supuestamente descontentos que minutos antes no cesaban de despotricar contra la gestión municipal. Les acercas un planillón y se congelan, se deshacen en excusas para no firmar. Y me pregunto: ¿por qué no firman los vecinos? Pues por los “tres motivos del Oidor”: por miedo, por miedo y por miedo.

El miedo es una emoción difícil de controlar, una aversión al riesgo o a la amenaza. Recordarán los aterrorizados vecinos que si firman no les darán su licencia de construcción o quizás inspeccionarán sus oficinas porque no cumplen con las regulaciones de Defensa Civil. O los multarán porque sus negocios atienden a puerta cerrada sin la codiciadísima Licencia de Funcionamiento o el alcalde, en castigo, mandará restringir el estacionamiento frente a sus casas.

¿Comprensible? Quizás para algunos. ¿Acaso prefieren el statu quo personal a jugársela por su distrito? Definitivamente. ¿Solo reaccionan si el problema los afecta directamente? ¡Siempre!

Entre 1995 y el 2014, de los 839 kits vendidos para revocar a autoridades provinciales solo once terminaron en la consulta popular. Qué mejor ejemplo para evidenciar que en nuestro país la revocatoria es simplemente un adorno democrático de nuestra Constitución y que generalmente no funciona por la falta de valor y compromiso de los electores, quienes desconocen la importancia de la institucionalidad.

Desafortunadamente, no se trata de cambiar la ley —aunque algunas pequeñas modificaciones me permitiré sugerir más adelante— sino de transformar el ADN de muchos peruanos.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El juicio del ausente

Seguir leyendo

Opinión

El misterioso caso de las “loncheritas”

Seguir leyendo

Opinión

Retrato de un gobierno dictatorial

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo