Connect with us

Opinión

Redención para Brasil

Publicado

el

Brillante medalla de oro en fútbol y disculpas del mentiroso nadador americano redimen imagen de la verde amarilla.



Empecemos por el principio: hace rato que ser brasileño no es fácil. No lo es en el campo de las cosas importantes donde hay que aguantar las trapacerías de Dilma, corrupta procesada por corruptos, y donde es preciso convivir con niveles de inseguridad que atentan contra la imagen del país. Pero también es difícil ser brasilero en lo más importante de lo menos importante, esto es, el fútbol.

Allí, en el reino del verde y de sus desatadas expectativas, hacía rato que Brasil había dejado de ser Brasil para dar paso a este grupete de enriquecidos players que sacaban del Mundial a Chile por penales y se ponían a llorar por cinco minutos. Los mismos que fueron humillados por los alemanes.

Ojo, dos días antes de esa goleada mundialista los alemanes entrenaban completos mientras cuatro o cinco cracks del scratch no participaban del partido de práctica por tener que atender compromisos comerciales. No exagero. Hasta Perú lo había sacado de la Copa América y el fútbol brasilero parecía haberse ido al tacho.

Hasta ayer. Si hasta provoca entonarlo a lo Marc Anthony: hasta ayer. Y no me refiero solamente a la estupenda obtención de la medalla de oro doblegando a la misma Alemania.

La redención ha llegado desde el verde y también desde fuera de él. Aludo a las comprobadas mentiras de Ryan Lochte, el nadador que para ocultar un acto de vandalismo aseguró que había sido asaltado por paramilitares. El reconocimiento de la falsedad y las disculpas públicas caen como bálsamo al maltratado rostro público del Brasil.

Pero, ante todo, las mentiras de Lochte desnudan al americano feo, al abusivo, al que puede ir a otro país a maltratar personas y luego es capaz de montar un tinglado de mentiras que ofende a un país entero. Por una vez el ciudadano brasilero de bien puede sentirse redimido. No sé qué pensarán los gringos. Es probable que el grueso de la población hubiera mentido como el nadador para tapar sus trapacerías, pero en cuanto a sentir vergüenza no sé. Hace rato que tienen a Trump y nadie se sonroja. 

Pasarán los años y seguiremos recordando la más estupenda final de fútbol en Juegos Olímpicos de este siglo. Fue un partidazo jugado a plena intensidad y con el corazón latiendo fuerte de principio a fin. Fue también la consagración de Neymar como el ídolo eficaz capaz de lograr la redención. Felicidades, Brasil.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Gobierno golpista en piloto automático

Seguir leyendo

Opinión

¿Morir en una cárcel?

Seguir leyendo

Opinión

Que Kenji siga vendiendo plátanos

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo