Connect with us

Opinión

Qué verde era mi valle

Publicado

el

Paro regional en Arequipa por Tía María: ¿cuál es la decisión política del gobierno para solucionar el problema de la minería en el Perú?



Hoy se realiza en Arequipa un paro regional en apoyo al cierre definitivo del proyecto minero Tía María. “La mina tiene que irse”, ha declarado con todas sus letras el alcalde de Deán Valdivia, que tiene bien claro que la estrategia es hacer del paro uno indefinido “para arrinconar al gobierno” y se “solucione” el problema. El problema, de más está decir a estas alturas, es político y nada tiene que ver aquí lo técnico —que importa un bledo a los que no quieren la mina—.

Así las cosas, si el problema es político la solución del mismo pasa por una decisión política. La decisión política de quienes se oponen al proyecto Tía María es diáfana: no debe haber minería ni en Islay ni en Conga ni en las Bambas ni en ninguna otra parte. Prueba de ello es que allí donde hay un gran proyecto minero están siempre los mismos que, muy bien organizados políticamente en una plataforma nacional de “izquierda”, tienen como aparente programa máximo el “respeto” de las formas de vida tradicionales que se verían afectadas por la minería que “siempre” contamina el medio ambiente o altera el ecosistema.

Sin embargo, ese programa político va mucho más allá del bucólico “qué verde era mi valle”. Se trata, en realidad, de ahogar la gran minería en el entendido de que si se mata la “gallina de los huevos de oro” que financia el modelo económico y social vigente desde hace un cuarto de siglo, la izquierda tendrá la oportunidad de cambiar de modelo arguyendo su fracaso.

Entonces, ¿cuál es la decisión política del gobierno para solucionar el problema de la minería en el Perú? Si el gobierno tiene claro que la minería es un factor clave para el desarrollo nacional, pues entonces la decisión política debe ser hacerla posible con todo el poder del Estado y su monopolio de la fuerza. Si ello implica que se modifiquen las formas de vida tradicionales de un pueblo, aun estas sean mayoritarias, pues es un costo político que el gobierno tiene que asumir.

John F. Kennedy y su hermano, el fiscal general de los Estados Unidos, Robert Kennedy, asumieron ese costo personalmente cuando alteraron la mayoritaria forma de vida racista del viejo Sur que se resistía a dejar la segregación racial, una traba moral y económica para el desarrollo. El caso más sonado fue el de James Meredith, el primer negro en ser admitido en la Universidad de Mississippi, con la violenta oposición de la mayoría blanca y liderados por el gobernador del Estado. La universidad fue asaltada para sacar a Meredith pero los Kennedy enviaron al ejército, a la guardia nacional y al FBI para que se cumpla la ley, amenazando al gobernador, quien finalmente tuvo que ceder. Hubo muertos, heridos y una convulsión social sin precedentes pero la decisión política de que Meredith se quedara en la universidad se cumplió dando inicio al fin de la segregación racial en Estados Unidos. El presidente Obama es hoy la mejor prueba de ello.

Margaret Thatcher fue otra líder que asumió el costo político de enfrentarse al todopoderoso sindicato del carbón mayoritariamente aprobado por la opinión pública en la Gran Bretaña. Thatcher, al igual que los Kennedy, también consideró que el desarrollo del languideciente Reino Unido pasaba por una serie de reformas a las que se oponía con todas sus fuerzas el sindicato. Lo enfrentó y durante un año soportó políticamente una huelga implacable pero al final ganó. Y la opinión pública, que siempre admira el valor, cambió.

Así, pues, de lo que se trata hoy con el paro regional en Arequipa no es si está en juego una forma tradicional de vida ni si esta es mayoritariamente aceptada, sino si el gobierno nacional considera que la minería es clave para el futuro del Perú. Si así fuese, entonces el jefe del Estado tiene que tomar una decisión política y asumir sus costos. De eso se trata gobernar. Y esa es la llave para la solución del problema, aquí y en cualquier parte del mundo.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

De Borbón a bribón

Seguir leyendo

Opinión

Los obstruccionistas

Seguir leyendo

Opinión

Escuelita de periodismo

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo