Connect with us

Opinión

OEA: el presente y futuro de la familia

Publicado

el

Nuestro Bicentenario está siendo motivo de reflexiones en distintos ámbitos que no pueden limitarse al campo económico. Es esencial incluir en este ejercicio la dimensión cultural; y en ella, la familia es una pieza clave.



Este 25 de junio, el Instituto de Política Familiar (IPF) presentó en Medellín —en el marco de la Asamblea General de la OEA— el Informe “Evolución de la Familia en Iberoamérica 2019”. Este trabajo de investigación ha sido coeditado por la UPAEP (Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México), FADEP (Asociación Familia Desarrollo Población, Guatemala), la UEES (Universidad de Especialidades Espíritu Santo, Ecuador) y FAM (Fundación para la Familia, Perú).

Tuve la oportunidad de participar en la presentación del documento, como directora de FAM, así como lo haré en calidad de asistente a las reuniones de la cumbre americana.

Más allá de los datos específicos que contiene este informe de 130 páginas, las cuales iremos compartiendo y analizando en los próximos días, quisiera en esta reflexión explicar brevemente el motivo por el cual creemos relevante presentar este trabajo de investigación.

El 28 de julio de 2021 se cumplen 200 años de la independencia del Perú. Nuestro Bicentenario está siendo motivo de reflexiones en distintos ámbitos que, ciertamente, no pueden limitarse al campo económico. Es esencial incluir en este ejercicio la dimensión cultural que incluye elementos como los valores, las instituciones, etc. Y en ella, la familia es una pieza clave.

La institución familiar tiene profundas raíces en la realidad peruana. Nuestra sociedad se funda en valores esenciales como la vida, el bien común, el trabajo, la solidaridad, heredados de nuestros pueblos y culturas originarios, y del mestizaje que se dio en nuestra historia.

En vistas a la reflexión del Bicentenario, el informe arroja datos que deben ser considerados a la hora de plantearnos la situación actual de la familia en el Perú y su futuro. Por un lado, para nadie es novedad que seguimos luchando contra indicadores negativos, tanto en lo económico como en lo social y político, que inciden en la vida diaria de las familias peruanas y afectan a la institución familiar en sí. En ese escenario, más allá del aspecto afectivo —que es el rol más importante que cumple en el desarrollo de un ser humano—, la familia es vital para atender necesidades de educación, salud y crecimiento integral de la niñez y juventud peruana. Es el ámbito natural en el que se transmiten los valores o se aprenden las malas conductas. En muchas zonas, es el último reducto en el que se conservan tradiciones y valores que son parte irrenunciable de nuestra identidad como nación.

Por otro lado, en el Perú, como muestra el informe presentado, la familia peruana viene sufriendo un impacto negativo. Estamos entre los países de Iberoamérica que han tenido mayor descenso en la fecundidad desde el año 1940; han caído los índices de nupcialidad, la tasa de desnutrición está por encima de la media de Iberoamérica, la informalidad es la segunda más alta de la región.  Además, el Perú es el segundo país de Iberoamérica que menos invierte por PBI en políticas familiares.

Es prioritario, pues, dialogar sobre el presente y el futuro de la familia en el Perú. Y tiene que hacerse partiendo de cifras y estudios verificables. De lo que se siembre hoy, se cosechará mañana. En ese contexto, por ejemplo, se debe valorar la oportunidad de implementar políticas que vulneran a la vida y la familia, como lamentablemente se viene haciendo. Para ello es fundamental una plataforma de conversación, repetimos, en base a cifras y estadísticas.

Se trata de decisiones que afectarán la configuración de nuestra sociedad en los decenios por venir no pueden fundamentarse en líneas de acción dictadas por presupuestos ideológicos. Estos –como se constata en los indicadores– no responden a los problemas reales; no los resuelven. Y en algunos casos, paradójicamente, los agudizan.

Por lo anterior, consideramos de la mayor importancia el diálogo para generar e implementar iniciativas que fortalezcan a la familia peruana. Así estaremos sentando bases para el futuro que queremos para nuestros hijos: un país solidario, libre de corrupción y violencia, con igualdad de oportunidades para todos.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Greta Thunberg, Lindbergh y Cristóbal Colón

Seguir leyendo

Opinión

“Ojo, a esa hora yo estuve en el Banco de la Nación”

Seguir leyendo

Opinión

Psicosocial

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo