Connect with us

Opinión

¡Los hombres a la acción!

Publicado

el

¿Y si los incorporamos de lleno en la lucha contra el machismo?



Cuando el problema es demasiado grande y nada ha funcionado, hay que pensar diferente y arriesgarse. Finalmente, el mayor pasivo sería tener que regresar al punto de partida y perder un poco más de tiempo, de ese inmenso e interminable espacio que ya ha transcurrido sin resultados.

Todos sabemos que el tema de la violencia de género en el país y en el mundo sigue creciendo y ello se refleja en las estadísticas, aunque ya no sea tan relevante el porcentaje en sí mismo (porque los números pueden resultar engañosos por la carencia de denuncias) sino más bien reconocer que el tema se está desbordando y que tiene que enfrentarse con firmeza y rompiendo paradigmas.

Algunos presidentes como Donald Trump, quien hoy encabeza el país más importante del mundo, son reconocidos machistas. Trump, por ejemplo, hizo gala de ese sesgo durante toda su campaña presidencial. “Qué mujer tan asquerosa”, dijo aludiendo a Hillary Clinton. “Le salía sangre de los ojos y de todos los sitios” fue otro comentario que se refería a la periodista de Fox News Megyn Kelly, lo cual evidentemente se interpretó como una insinuación a que pudiera estar menstruando. ¡Vergonzoso!   

Rodrigo Duterte quien más que presidente parece el dueño de Filipinas— hace pocos días se atrevió a declarar ante un grupo de soldados “si violas a tres, lo asumiré, yo me ocupo. Yo iré a la cárcel por ustedes”.

A pesar de estos “líderes” (caracterizados por su carencia de empatía, inteligencia emocional e incapacidad de reconocer el daño exponencial que generan sus actos y declaraciones), el mundo se levanta contra el machismo y contra la violencia de género, que hace mucho escapó del ámbito privado y concentra la atención de las políticas públicas. Recientemente Mercedes Aráoz declaró que uno de los principales objetivos de este gobierno es acabar con la violencia de género y tener un país libre del flagelo al 2021. Celebro su optimismo; empero debe ir de la mano de iniciativas y acciones drásticas que no acompañaron sus declaraciones. ¡Más de lo mismo no es suficiente!

Soy partidaria de la pena de muerte para algunos casos de feminicidio muy brutales o violaciones de menores de siete años de edad, como ha sido propuesto por algunos candidatos durante sus campañas presidenciales. Desafortunadamente es un tema complicado y laborioso (habría que denunciar la Convención Americana de Derechos Humanos suscrita por el Perú el 28 de julio de 1978 y modificar el artículo 140 de la Constitución) y una discusión que dividiría al país y reabriría heridas. Ya hay demasiada hostilidad con los sucesos de corrupción recientes como para dar paso a otro tema desgastante y confrontacional.

Aparte, muchos de sus detractores invocan con buenos argumentos, por cierto – que una mayor severidad de las sanciones no erradica el problema.

Sin embargo, me pregunto: ¿no es también una suerte de “pena de muerte” para las mujeres y niños la inacción del Estado y la sociedad y la incapacidad de frenar la violencia en su contra? ¿Acaso la “pena de muerte” es solo aquella establecida por ley?

En el año 2016, en Sudáfrica, bajo el hashtag #NotInMyName (no en mi nombre) se creó un movimiento ciudadano, liderado por hombres, para protestar contra la violencia machista y desatar una guerra contra el abuso de la mujer y el feminicidio. En Barcelona existe la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) que convocan permanentemente ruedas de hombres contra la violencia machista en diferentes ciudades de todo el territorio español cuyas acciones han tenido bastante éxito.

Ya se ha dicho y escrito respecto a capacitar mejor a los policías y jueces, dotar de mayor presupuesto a las acciones preventivas destinadas a proteger a la mujer y a la familia, capacitar a los profesores y sicólogos de las escuelas para que sepan distinguir actitudes machistas en los niños y las trabajen con los padres con el fin de erradicarlas de raíz, establecer mecanismos de denuncia anónima para comportamientos de discriminación en lugares públicos, etc. Hoy, además de todo lo anterior, considero que una buena solución para el Perú sería involucrar más a los propios hombres en la lucha contra el machismo.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables debería estar liderado por un hombre. Las casas de la mujer, los centros de apoyo, las comisarías de mujeres deberían estar integradas, en su mayor parte, por varones. Es indispensable que se sensibilicen con el problema directamente, que no sean ajenos a esta lucha, que lo vean con sus propios ojos y  se sientan protagonistas.

¡Los hombres cumplen un rol fundamental en esta lucha contra la violencia de género y, si no se han dado cuenta todavía, es hora que lo internalicen! Señor presidente, solo pido que lo evalúe.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Posverdad

Seguir leyendo

Opinión

Mesa directiva, ¿mesa servida?

Seguir leyendo

Opinión

Gabinete: en manos del Congreso

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo