Connect with us

Opinión

¡Los caviares eran fachos!

Publicado

el

En el Perú, para estos hipócritas de sepulcros blanqueados, los manifestantes nortemericanos que no respetaban ninguna regla de sanidad en plena pandemia --ya ni se diga la propiedad pública y privada--, eran poco menos que héroes.



La tragedia en la discoteca clandestina de Los Olivos, donde una fallida intervención policial tuvo como saldo 13 muertos –12 mujeres y un hombre–, ha desnudado la hipocresía de la sociedad peruana, pero en especial la de aquellos progresistas y caviares que pontifican sobre la moral ajena y que, esta vez, con sus opiniones desembozadas, no se han distinguido en nada de aquellos “fachos” que están prestos a criticar siempre y cuando las circunstancias no pongan en peligro sus intereses.

Para estos caviares, la muerte de esos trece jóvenes es “culpa” suya porque se lo buscaron al violar la ley. Donald Trump no lo hubiera podido decir mejor, pero ni siquiera él se ha atrevido a algo así. Sin embargo, a los caviares acostumbrados a pontificar se les ha salido el facho del forro. En contraste con sus opiniones de hoy, esos caviares que se sienten amenazados en sus vidas por el coronavirus y consideran que los asistentes a la discoteca son unos “hijos de puta” que diseminan la peste por doquier mientras que ellos –claro– cumplen escrupulosamente con la cuarentena, no se amilanaban en admirar a los millares de vándalos que bien lejitos, allá en los Estados Unidos, salieron a protestar zurrándose en la pandemia, las mascarillas, el distanciamiento social y hasta en los estados de emergencia y toques de queda locales como consecuencia del asesinato de George Floyd, un delincuente de poca monta víctima de brutalidad policial.

Para estos hipócritas locales de sepulcros blanqueados, los manifestantes americanos que no respetaban ninguna regla de sanidad pública en plena pandemia –ya ni se diga la propiedad pública y privada–, eran poco menos que héroes por exponer sus vidas y, sobre todo las de otros, por una “causa justa” cuando protestaban contra Trump y la policía. Aquí, en un acto de “masas” que tiene el mismo contexto del irrespeto a la ley de sanidad pública, los héroes se convierten en villanos y la policía en santos. ¿Por qué? Pues muy simple. Porque acá esos “cholos de mierda” pueden contagiarlos, pero allá en Estados Unidos esos “negros”, no.

De más está decir cuántos de esos caviares, una vez que se levantó la cuarentena hace más de un mes, se dedicaron a contagiarse haciendo vida social en restaurantes, cafés y encerronas “privadas” en las que jugaban cartas, tragaban parrilladas o se tomaban un traguito con los compadritos. Pero, claro, la culpa de todo la tienen los “cholos que bien muertos están porque ellos se lo buscaron”.

No hay refutación posible a que el operativo policial –que pretendía de forma pacífica poner fin a la juerga clandestina– salió mal. Los trece muertos son la trágica prueba de ello. Para que quede claro: NADIE está diciendo que la policía buscaba disolver la reunión matando gente. Lo que se dice es que la intervención se les fue de las manos, y ello trajo como CONSECUENCIA las muertes. Es el simple sentido común el que aquí habla.

Que se han de hacer las investigaciones para resolver si se siguieron los protocolos de intervención de esta naturaleza es obvio. Pero hay una RESPONSABILIDAD POLÍTICA por la muerte de trece personas en un operativo policial. Si no entendemos esto o es que somos brutos o hipócritas hasta la médula. En el caso de los caviares, son las dos cosas.

Imagen original: Perú21

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

¿Y cómo es él?

Seguir leyendo

Opinión

Valentín Paniagua: noviembre 2000 – julio 2001

Seguir leyendo

Opinión

La “responsabilidad social” del presidente

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo