Connect with us

Opinión

Las polladas de Odebrecht y Graña

Publicado

el

Este convenio de colaboración eficaz --apoyado en los hechos por el presidente Vizcarra-- terminó siendo solo poco más que una actividad profondos a favor de los empresarios del Brasil y de sus socios del Club de la Construcción del Perú.



El acuerdo de los fiscales anticorrupción, sobre el que tantas dudas teníamos por su secretismo, su magra compensación económica al Perú y la inverosímil confesión de Barata en solo cuatro proyectos de una veintena de fechorías, parece llegar tempranamente a su término y no como un hito o un gran acontecimiento en la lucha contra la corrupción como afirmaban notables ciudadanos, sino más bien, como una infamia y una burla a todo el país.

Este convenio de colaboración eficaz –apoyado en los hechos por el presidente Vizcarra– terminó siendo solo un poco más que una gran pollada para recaudar fondos a favor de los empresarios del Brasil y de sus socios del Club de la Construcción del Perú (¡al cual el presidente habría pertenecido!). Una actividad profondos que echa mano del desprevenido peruano humilde cuando sus bolsillos están vacíos, y que ha sido magnificada con gran sofisticación. Pues esta vez las polladas llegaron hasta el distinguido Club Nacional, donde Simoes Barata y José Graña –socios en tantos proyectos corruptos– se reunían, y orquestaron un gran ágape para quedarse ilegalmente con millones de nuestros dinero de manera secreta. Por ello, tampoco extrañaría que el secretismo del acuerdo esconda aún más sorpresas o trampas, más allá de los pésimos resultados ya conocidos de los muy viajeros fiscales Rafael Vela Barba y su ayudante de campo José Domingo Pérez.

¿Hasta cuándo Graña y los miembros del Club de la Corrupción seguirán recaudando dinero público para solventar sus quebradizas y corruptas finanzas, sin pagar al país ni un duro por sus felonías y sobreprecios? ¡Roba, peruano, que la justicia te ampara!

Volviendo a las polladas, es imposible no encontrar en estas jaranas populares frases propagandísticas como “estará amenizada por un potente equipo de sonido estéreo” o “durará hasta las últimas consecuencias”. Tal cual parece ocurrir hoy gracias a pasquines del Grupo El Comercio –con cada vez menor circulación– o a programas del canal de una sola letra, los cuales con el huesillo de la corrupción atracado en la garganta siguen musicalizando de supuesta virtud los acuerdos, aunque ahora algunas de sus estrellas ya estén dando trazas de querer bajar el ruido.

Pero el futuro nos traerá más polladas: ¡qué duda cabe de ello cuando muy poco cambia de verdad en nuestro país! Los empresarios Marcelo Odebrecht y su socio José Graña son hoy por hoy los cuellos blancos y los dueños del Gasoducto del Sur, que ha demandado al Estado peruano, con un 30%-40% para cada uno del accionariado, por 2 mil millones de dólares.

No piensan dejar sus pingües negocios sin cobrar; mucho menos si el valor del Gasoducto asciende a 7500 millones de dólares, sin contar futuras adendas. Un dinero más que suficiente para construir hospitales, semáforos y carreteras en vez de pagar por las decenas de proyectos que intencionalmente no fueron incluidos en el secreto acuerdo, que muy temerariamente firmara el fiscal Pérez. Es una estafa gigantesca al país: los ladrones campean a sus anchas y los peruanos pagamos las cuentas. Así se reveló –gratuitamente y sin tantos viajes– desde el Ecuador y por obra de tan honestos periodistas.

Tantas veces va el cántaro al agua hasta que se rompe, y estos hábitos fiscales terminarán pasándole factura a cualquiera. El acuerdo, el cual muchos hemos valorado como traidor, injusto, barato, estafador e incompleto –y por el que los peruanos pagamos todos los días peajes e impuestos– debería ser anulado, ya que sus beneficios están asociados únicamente con aquel que antes ponía presidentes y que con mayor facilidad ahora podría escoger hasta a sus propios fiscales. ¡Es que el que puede lo más también puede lo menos!

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El síndrome de Keiko Fujimori

Seguir leyendo

Opinión

Nido de serpientes

Seguir leyendo

Opinión

Elecciones risibles

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo