Connect with us

Opinión

La venganza tarda pero llega

Publicado

el

Ávalos sigue en la duda de si abre investigación a Vizcarra; fue descalificada por el audio. Se propone a Pablo Sánchez, quien archivó provisionalmente el caso Chinchero, salvando a Vizcarra.



Cuando aparecieron los audios de Los Cuellos Blancos se escuchó a Antonio Camayo, “Toñito”, mencionar la celebración del cumpleaños y la asunción al mando de Martín Vizcarra. También su gusto por el ron Zacapa. Camayo terminó con prisión preventiva, dicen que está anímicamente quebrado. Lo cierto es que lo silenciaron.

Hace dos días supimos de la detención preliminar de Karem Roca, asistente personal de Vizcarra; Mirian Morales, exsecretaria del despacho presidencial; Richard Swing (Cisneros), estrafalario personaje; el exasesor Óscar Vásquez –del círculo más íntimo del gobernante– y otras personas vinculadas al Ministerio de Cultura donde Swing ganó buena plata sin merecerlo, su contrato de servicios fue ratificado por siete ministros de Cultura.

Roca -que no designó a Swing- publicitó el audio donde ella, Vizcarra y Morales urdían cómo mentir a la Fiscalía. Esta ya determinó que se borraron cerca de 27 mil correos de las computadoras de Palacio. Morales habría ordenado borrar el celular de la exministra de Cultura Patricia Balbuena. Ella no está investigada, tampoco Vizcarra, ni la fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, mencionada en los audios como amiga cercanísima del gobernante, con todo lo que ello implica.

Probablemente estos tres últimos personajes saldrán bien librados, aunque Vizcarra cada vez está más descreditado. La lógica indica que la organización criminal que se montó tendría a Vizcarra como jefe. Quienes ordenan la contrata de Swing, de sus parientes, de sus amigos del tenis no son ni Morales, ni Roca, ni Vásquez. Los ministros santificaron esos nombramientos, no alguien de menor rango.

Ávalos sigue en la duda de si abre investigación a Vizcarra. Fue descalificada por el audio. Se propone a Pablo Sánchez, quien archivó provisionalmente el caso Chinchero, salvando a Vizcarra. Cuando Gonzalo Chávarry fue fiscal de la Nación reabrió el caso. Le cayó la quincha y está separado de la junta de fiscales supremos, al igual que Tomás Gálvez.

Al gobernante le tomó tiempo desmantelar la Fiscalía pero lo logró. Tampoco será indagada la exministra Balbuena. Menos la cuñada de Vizcarra que sería el enlace, el correveidile con Ávalos y fiscales moqueguanos. Probablemente sus familiares y amigos siguen en sus puestos.

Ya se conoce la homologación judicial del Acuerdo con Odebrecht, proporcionada por la congresista Martha Chávez. La fiscalía anticorrupción se alteró afirmando que Chávez no respeta la confidencialidad. El texto confirma la benevolencia con la que se trató a Odebrecht, incluyendo casos tontísimos, excluyendo al Gasoducto, y la reparación civil es una mala broma. ¿Hubo cohecho?

La lucha anticorrupción machacada por Vizcarra es una gran farsa. La venganza, ya lo ilustró Shakespeare, no tiene límites y arrastra a inocentes. Encarcelar en estos momentos de pandemia, de coronavirus es verdaderamente macabro. El libreto es el mismo de Los Cuellos Blancos, Fiscalía, Diviac, chaleco ilegal con inscripción de detenido, etc. Mientras la economía peruana está en alto riesgo.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

La “responsabilidad social” del presidente

Seguir leyendo

Opinión

Reflexiones sobre la figura de vacancia presidencial

Seguir leyendo

Opinión

Vizcarra, final del juego

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo