Connect with us

Opinión

La sublevación más audaz de nuestra historia

Publicado

el

, Los pierolistas olieron un vacío de poder y atacaron a Leguía sabiendo que el civilismo miraría a oro lado.



La volatilidad de la coyuntura política en el Perú no tiene límite aunque si un récord. Eran las dos de la tarde del sábado 29 de mayo de 1909 y la añeja ciudad capital se vio sacudida por un tumulto social con bala y sangre de por medio.

Dos de la tarde. La mayoría de limeños interrumpió la sagrada siesta sabatina cuando se desató lo que Jorge Basadre no ha vacilado en llamar “la sublevación más audaz que registra la historia del Perú desde el día en que los ‘caballeros de la capa’ asesinaron a Francisco Pizarro”.

El hecho mismo fue de una audacia tan inusitada que incluso ahora cobra ribetes increíbles y su recuerdo se agita, como si fuera una noticia que todavía estuviera reventado de boca en boca.

¿Qué? Imposible. ¿Han capturado al presidente Leguía? ¿Pero quiénes? ¡El hermano y los hijos de don Nicolás de Piérola! ¿Verdad que ha habido disparos? ¡Y muertos! ¿Y ya fueron los uniformados a rescatar a presidente? No, nadie. ¿Qué?

Ya nadie pudo continuar la siesta en aquel alborotado damero de Pizarro. El plan de los golpistas era lograr que Leguía firmase su renuncia. Pero el chiclayano se negó. La sonora negativa presidencial a firmar, su célebre “no firmo” (“no firmo carajo”, según algunos), no estaba en los planes de sus captores.

Entre tanto, todo el que podía se dirigía con prontitud a su casa y se entregaba al cierrapuertas, aunque siempre arrimando el oído a la celosía de los balcones a fin de escuchar el vocerío de la calle.

“¿Estás segura de que lo han sacado al presidente a empellones? Sí. Clarito he escuchado decir que Amadeo de Piérola lo empujaba al presidente al salir de Palacio. ¿Y por dónde se lo habrán llevado? Bueno, los han visto en La Merced, después en la calle de Baquíjano. Pero a dónde querrán llevarlo. Seguro a la calle de Divorciadas donde tiene su casa Leguía. ¿Para qué? Para tenerlo ahí detenido. ¿Será posible?

Ahora dicen que ya dieron media vuelta y marchan con Leguía de rehén hacia la Plaza del Congreso. Por acá hay alguien que los ha visto, lo tienen al presidente prácticamente acogotado al pie del monumento a Bolívar. ¿Y? El presidente se niega a firmar su renuncia. ¿Y cuántos son? Los mismos del comienzo, nadie quiere meterse. (esta historia continuará…)”

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Entrevista a Pedro Gamio: “Guzmán no es el candidato vitalicio del Partido Morado”

Seguir leyendo

Opinión

El show de la mentira

Seguir leyendo

Opinión

Restas

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo