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Gasoducto: ¿Por qué es tan difícil caminar derecho?

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La reacción mediática más risible fue pretender que la entrega del Gasoducto a Odebrecht había sido solamente acción de Nadine Heredia y no del Gobierno. ¿ACASO NO NOS DAMOS CUENTA DE QUE BUSCAN LIBRARSE DE LA CLÁUSULA ANTICORRUPCIÓN DEL CONTRATO?



A diferencia de Colombia, donde el presidente Iván Duque ha manifestado su rechazo a que Odebrecht siga operando, en el Perú de Martín Vizcarra los corruptos tienen luz verde por 15 años más a pesar de haber mentido con respecto a las coimas pagadas por el Gasoducto del Sur: una estafa morrocotuda por 7500 millones de dólares.

A diferencia de Suiza o de los Estados Unidos, donde fueron multados por usar su sistema bancario para el lavado de dinero, en el Perú los corruptos brasileños fueron compensados con la posibilidad de demandar al Estado.

A diferencia de Brasil, donde los contratistas corruptos pagaron más de 3000 millones de dólares, en el Perú los amigables fiscales Vela Barba y Domingo Pérez aceptaron a la constructora un módico pago equivalente a 100 millones de dólares a plazos (y que al parecer tampoco se piensa cumplir).

A diferencia de casi todo el mundo civilizado, donde la Fiscalía y la Procuraduría son poderes honestos y autónomos y defienden los intereses del Estado, existen fuertes indicios de que la nuestra estaría manejada externamente por el IDL, una ONG de George Soros, cuya finalidad sería sacarle la vuelta al Estado y hundir sus finanzas, tal cual hiciera el mismo Soros con el Banco Central de Inglaterra devaluando la libra esterlina. O en el famoso escándalo financiero que dejó quebrado el Banco Central de Tailandia y a su moneda, destruida.

En esa ruta andamos: con las mismas estrategias que los bien pagados agentes de Soros imponen desde afuera y que terminan quebrando economías para su posterior especulación financiera. A diferencia de cualquier otro lugar del mundo, Marcelo Odebrecht puso como socio local en el Perú a un contratista medianito ubicado en su piso de la Nicolás Arriola pero que, oh, sorpresa, era a la vez el dueño mayoritario de casi toda la prensa escrita –El Comercio, Trome, Perú 21, Ojo, Gestión y Correo–, tal que juntos tenían una fuerza formidable en los negocios, en los quioscos y en la corrupción: hicieron lo que quisieron durante muchos años sin que nadie los nombre o investigue.

Sin embargo, esta organización criminal con su sofisticado andamiaje de oenegés, lavado, prensa casera y corrupción en obras del Estado se ha desmoronado por un misil llegado desde el Ecuador, cuando periodistas con acceso al programa de coimas MyWebDay informaron de la existencia de sobornos de Odebrecht por más de 3 millones de dólares en el megaproyecto del Gasoducto Sur, que no fueron incluidos en el convenio por los sabiondos Vela y Pérez. Este destape internacional quebró la columna vertebral del libreto fiscal anticorrupción de Vizcarra-IDL-prensa, haciéndolos trastabillar.

De manera risible, los fiscales se han apurado en firmar una adenda al acuerdo para cubrirle las espaldas otra vez a Marcelo Odebrecht, pero han quedado expuestos al ridículo con evidencias contundentes de su delictiva triangulación a favor del contratista. La vida te da sorpresas, camarada.

Como se recordará, el Gasoducto fue entregado por el gobierno del presidente Alan García Pérez a la empresa Kuntur por solo 1330 millones de dólares, pero el apetito voraz de Odebrecht hizo que Ollanta Humala cancele dicho acuerdo y lo aumente deshonestamente en 550%, hasta 7500 millones de dólares. Un dineral. Tras una digitada licitación manejada desde Palacio de Gobierno por Ollanta y Nadine, se terminó con un solo postor luego que 30 de 31 empresas participantes hubieran sido progresivamente descalificadas una a una por el gobierno. Otra vez ganó Odebrecht y su socio local G&M.

¡Qué suerte tienen! El Gasoducto del Sur es la estafa más grande jamás firmada en la tierra del Inca, patria de huaycos y anemias incontestables, atoros de trafico infernales y contaminación galopante, puentes caídos por todas partes y carencias de medicamentos y asistencia. Aquí solo la corrupción es exitosa.

Sin embargo, la reacción mediática más risible de la semana pasada fue pretender que la entrega de la obra a Odebrecht había sido solamente acción de Nadine Heredia y no del Gobierno. ¡BUSCAN ASÍ LIBRARSE DE LA CLÁUSULA ANTICORRUPCIÓN DEL CONTRATO!

Así informaron: “La casa de Nadine ha sido allanada por los fiscales, pero no encontraron nada”. “No sabíamos cuán lejos había llegado Nadine”, afirmaba ingenuo el editorial de El Comercio. Para ellos, Ollanta Humala no existe ni fue presidente; junto a Nadine nunca fueron “la pareja presidencial” y tampoco hacen vida marital en la misma casa. Es decir, ¿Nadine pone otra vez su pechito por Cosito, pero también lo hace por los corruptos empresarios del gremio que se esconderían detrás de sus faldas de marca italiana? Faltaba más: ¡toda una heroína del crimen organizado, Jeanne Nadine d’Arc!

Claro está: a Nadine Heredia le darán a cambio un juicio muy ventajoso en aras del derecho superior de sus pequeños hijos pues, como sabemos, ellos sí los tienen. Así lo firmó cierto juez en sentencia del TC.

Foto: Perú21

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