Connect with us

Opinión

Fue ayer y sí me acuerdo

Publicado

el

¿Con qué derecho El Comercio vuelve a exigir precisiones a Alan García si, cuando no son de su agrado, ni se molesta en publicarlas?



Es cierto que todo el mundo tiene derecho a pedir explicaciones a los funcionarios públicos, sobre todo los medios de comunicación que son una bisagra entre la ciudadanía y aquellos. Pero también es cierto que hay algunos medios que tienen menos derecho que otros a pedir esas mismas explicaciones, sobre todo cuando consta en sus antecedentes periodísticos que las han exigido para otros temas y que, una vez absueltas por el requerido, se han desentendido de cubrirlas porque la respuesta no era la que el medio de prensa esperaba.

Sucede que ayer El Comercio publicó un editorial en el que se le exigía a Alan García mejorar su memoria para que absuelva una serie de interrogantes referentes a su vinculación con funcionarios públicos de su segundo gobierno que han dado con sus huesos en la cárcel por corrupción, así como con representantes de la compañía Odebrecht, además de explicar los desembolsos realizados en su gestión para determinadas obras que hoy están cuestionadas por sobrecostos. El editorial se tituló: “Fue ayer y no me acuerdo”.

Fue ayer también metafóricamente hablando que El Comercio exigió al mismo señor García, mediante un editorial, que presentara su tesis universitaria en el contexto de los plagios de uno de los candidatos presidenciales. Corría la campaña electoral de 2016 y el Decano decía: “Quizá, en aras de la transparencia, convendría que [García] haga una revisión exhaustiva de los ambientes de su domicilio para ubicar la tesis y despejar cualquier inquietud. Limpieza de verano, que le dicen”.

Pues bien, atendiendo a los requerimientos de El Comercio, el entonces candidato García hizo su “limpieza de verano” así se titulaba ese editorial de El Comercio—y encontró su tesis, la que fue enviada a El Comercio, el cual publicó una nota: “Alan García nos hizo llegar su tesis de bachiller en Derecho”. Esto fue el 11 de febrero de 2016.

Pues bien, dicho esto nunca los lectores de El Comercio ni la opinión pública volvieron a saber de la tesis de Alan García. ¿Plagió o no plagió? Ya que El Comercio exigía que apareciera la tesis en el contexto de un plagio de otro candidato, suponemos que su labor periodística tenía que ver con verificar si la tesis de marras era intelectualmente honesta o no. Mutis total del Decano.

Suponemos también que El Comercio se tomó el trabajo de verificar si la tesis de García era o no fraudulenta, pues solo así tiene sentido que se la solicite mediante un editorial. Suponemos también que El Comercio encontró que la tesis era honesta, pues si no lo hubiera sido los titulares resaltando ese hecho no se hubieran hecho esperar. Suponemos, finalmente, que porque la tesis fue honesta nunca más en El Comercio ni en sus editoriales se volvió a mencionar el tema. Es decir, nunca vimos el titular “García no plagió”.

Entonces, ¿con qué derecho El Comercio vuelve a exigir precisiones si, cuando no son de su agrado, ni se molesta en publicarlas?

Primero que dé cuenta qué fue de la tesis de García y después que vuelva a emplazar al susodicho sobre otros temas. Así funciona el negocio de la credibilidad, señores de El Comercio. De otro modo, vamos a terminar creyendo que los de la mala memoria son ustedes y eso sí que es un problema serio para el principal diario del país.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

No todo está perdido

Seguir leyendo

Opinión

Momento decisivo

Seguir leyendo

Opinión

Los intocables

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo