Connect with us

Opinión

El segundo autogol de García

Publicado

el

Parece que los asesores lo están preparando para la siguiente elección.



Apenas se empezaba a olvidar el famoso “autogol” del plagio de algunas partes de su plan de gobierno, cuando entonces se anota el segundo. Sí: la alianza con el PPC, terminada de arreglar entre gallos y medianoche y a las carreras, es otro autogol para el APRA.

Parece que quienes conforman el entorno de Alan García lo quisieran reservar para la gloria de ser el presidente del bicentenario y lo guardan para la siguiente elección. Porque se esmeran en ponerle piedras. Si los estrategas apristas creen que es una buena movida, están cometiendo un terrible error.

La única razón que puedo encontrar para aliarse con el PPC es porque esperan que así captarán los votos de PPK, al contraponerle otra marca de “derecha dura” pro gran empresariado. Pero no reparan en que: a) la candidatura de PPK ya se está cayendo y no será el rival por vencer; b) debe ser minúscula la intención de voto de los estratos A y B que va por PPK; y c) porque quien está llevándose los votos del gringo es Acuña, su verdadero oponente, el cual es inmune al PPC.

Hay otras razones. Una es que el PPC con el que se unen en alianza está más desunido que la izquierda, atravesado por gruesas acusaciones internas. Otra es que el PPC tiene una minúscula capacidad de endose. Una adicional es que la reputación del PPC de hoy no es la que ostentaba en tiempos de Bedoya y de la vieja guardia, pues ha tenido devaneos políticos inconsistentes como unirse a la izquierda en la revocatoria de Lima, hasta llegar incluso a que algunos de sus miembros tengan sospechas de cercanías con ciertos personajes non santos.

Otra más es que hoy García no necesita al PPC para cubrirse de una imagen promercado, lo que sí hubiese necesitado en el 2001 y en el 2006. Y una final es que el PPC nunca ha ganado nada por sí mismo, y le traspasa un tufillo perdedor a la aureola de ganador que posee el “candidato Alan García”.

Y una razón más que no es menor: la experiencia del Fredemo de los 90 mostró que las coaliciones de partidos tradicionales resultan ser un fracaso. Alan no puede ser empujado a convertirse en el Vargas Llosa de estos tiempos, porque puede terminar convirtiendo a Acuña en el Fujimori de 1990 traído al presente.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

La OPS desmiente al Gobierno

Seguir leyendo

Opinión

El estate quieto funcionó

Seguir leyendo

Opinión

Sin escrúpulos

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo