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El problema Venezuela en cinco puntos

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¿Cuál es la alternativa? ¿El enfrentamiento al régimen autoritario o el diálogo para alcanzar la transición?



1. Venezuela era hasta hace unas décadas uno de los países más ricos de América Latina. Pero a partir del gobierno autoritario de Chávez se convirtió poco a poco en el país con más carencias y problemas económicos del continente. Hoy en día tiene una inflación creciente y su nivel de desabastecimiento no tiene paralelo en el actual escenario regional.

Cómo será el problema que ha habido momentos en que ni siquiera se ha podido cubrir la demanda de papel higiénico y en la actualidad adolece de las medicinas que requiere la población, entre otras muchas carencias. Todo esto afecta no solo a su golpeada población sino también al resto de la región pues Venezuela, lejos de sumar, hoy le resta a la economía latinoamericana. No constituye un país viable en términos de economía, trabajo, comercio e integración. Y, por lo mismo, muchas empresas y hasta aerolíneas se han retirado. Su modelo de apoyo social y de desarrollo ha fracasado, más allá de eventuales buenas intenciones.

2. El chavismo surge en respuesta a la escandalosa corrupción que existía en ese país, cuya economía basada en los ingresos millonarios del petróleo no beneficiaba precisamente a los sectores más necesitados. Siempre mantuvo una especie de subdesarrollo de oro, con una riqueza y una pobreza muy asentadas, cada una en lo suyo y en abierta contraposición. A su clase política nunca le interesó al parecer sacarla de ahí.

Por eso prendió el chavismo. Porque las condiciones de lucha y protesta contra la corrupción, la mala redistribución de los ingresos fiscales y la falta de atención y servicios a los más necesitados (además de gestiones corruptas como la de Carlos Andrés Pérez) generaron las condiciones para que finalmente se concretara el golpe de Estado que encabezó Hugo Chávez, un venezolano que terminó de formarse militarmente en las escuelas castrenses peruanas impulsadas por Velasco.

3. Durante años, Venezuela se ha dado el lujo de interferir en la esfera latinoamericana, logrando alterar su composición política. El chavismo es por ejemplo en gran parte responsable de que Humala haya sido elegido presidente en el Perú, pues le brindó apoyo económico directo y hasta logístico para sus campañas electorales. Si Venezuela no hubiese intervenido de esa manera, quizás Humala no hubiese llegado nunca al poder y hoy la historia del Perú sería otra. Eso, además, contribuyó a que un sector de la clase política peruana se vendiera o se alquilara pues el financiamiento brindado por el gobierno de Venezuela se dio a cambio de apoyo ideológico y complicidad internacional. Para entender la magnitud a la que llegó su interferencia en el Perú, basta recordar que unas simples declaraciones amenazantes de Maduro contra un canciller peruano significaron dos días después su salida de Torre Tagle.

4. Si esto ocurrió aquí, era obvio que también sucediera en otros países. La presencia reiterada de los Kichnner, Evo Morales, Correa y Ortega hablan de esa interferencia regional que convirtió mandatarios latinoamericanos en compinches del autoritarismo venezolano. Obviamente también estuvo Cuba, que necesitaba de aliados en la región. Si Estados Unidos no hubiese mantenido el embargo por tantas décadas a la isla, quizás ese país no hubiese tenido la necesidad de utilizar a Hugo Chávez. Y Chávez, paradójicamente, logró mantener una rara alianza comercial con Estados Unidos pues, como es de conocimiento, ese país ha sido y sigue siendo uno de los principales compradores del petróleo venezolano. Así de complejo es el marco internacional de Venezuela.

5. Más allá de las ideologías, se trata de un país castigado y aislado, cuya gente busca desesperadamente ayuda. Es obvio que no van a poder salir adelante solos. Pretender eso a estas alturas es un absurdo. Y también resulta obvio que Maduro no se irá del poder si no tiene las condiciones para irse. Sabe que él y sus cómplices serpan inmediatamente detenidos.

Hay ahí solo dos caminos: el enfrentamiento a un régimen autoritario (que sesga a la prensa, encarcela líderes de la oposición, quita funciones al Congreso, etc), o el diálogo como medio estratégico para alcanzar una transición ordenada y definitiva, una transición que permita a Venezuela recuperar su credibilidad, la fe y el dinamismo económico que alguna vez tuvo para beneficio de su pueblo y en democracia. A ver qué pasa.

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