Connect with us

Opinión

El nombre de la rosa

Publicado

el

Vizcarra ya tiene suficientes líos con el empresariado y la clase política como para agregar en su lista de problemas a los militares, por unos mandiles de cocina rosados.



Poco importa la discusión mediática entre quienes respaldan o rechazan el reciente suceso de ver a los generales del Ejército en mandiles rosa como parte de una política de Estado a favor de la “igualdad de género” (es decir, de la ideología de género). Discutir es desgastarse inútilmente, aunque pintarrajear y empolvar a un cardenal para demostrar empatía con una minoría denostada puede graficar muy bien el simbolismo de que es mejor que el hombre de Dios quede vestido de púrpura que desnudo con los colores del arco iris en una tanga hilo dental.

Aquí lo que importa, entonces, es el impacto que tendrá en la opinión pública, esto es, en las encuestas, el acto de la ministra Gloria Montenegro con los generales vestidos de rosa del Ejército peruano. Por lo pronto ya el ministro del Interior ha echado ojo de que muy posiblemente a su colega de la Mujer y Poblaciones Vulnerables se le pasó la mano, y que la consecuencia de esto puede encumbrarla o cortarle la cabeza. Morán ha dicho que en la PNP no se imitará lo sucedido en el Ejército con los mandiles rosa aunque, por supuesto, que su institución apoya con hechos la igualdad de género (generala, comandantas y capitanas). Y fuentes de la Marina y la Aviación nos dicen que allí tampoco, que DE NINGUNA MANERA, se verá a sus oficiales con el mandil rosado.

Por otro lado, lo hecho por Montenegro ha dividido a la clase política en vez de generar consenso, a tal punto de que varios de sus colegas parlamentarios han pedido su renuncia. De ahí que resulte válido preguntarse qué tan efectivo fue ponerles el mandil rosa a los generales del Ejército en pro de la “igualdad de género” si en vez de unión ha generado desunión y malestar, no solo en los institutos armados sino entre los actores políticos.

Vizcarra ya tiene suficientes líos con el empresariado y la clase política como para agregar a sus problemas a los militares (Montenegro ha puesto más gasolina a la hoguera al recordar a sus detractores la sumisión de los militares a Montesinos; un desatino más pues no son sus detractores los que firmaron el acta de sujeción sino los militares). En este contexto, dirimirá la opinión pública lo atinado o desatinado que fue que Montenegro vistiera de rosa a los generales con un mandil de cocina. Y como Vizcarra solo se apoya en las encuestas para sobrevivir, serán estas las que determinen si Montenegro y sus mandiles rosados se van con ella el próximo 28 de julio.

Yo creo que al ciudadano de a pie no le ha gustado ver a los generales con el adminículo tono “rosa montenegro” por la misma razón que no le gustaría verlos vestidos de payaso –aunque esto fuera por una causa noble–, así los caviares se desgañiten en argumentos teleológicos, olvidando que en estas instituciones como las Fuerzas Armadas y la Iglesia la forma es tan importante como los fines.

Así, pues, el nombre de la rosa es encuesta. Y en nombre de la rosa, doña Gloria podría estar nuevamente sentada en su escaño para la próxima legislatura, blandiendo su afilada lengua contra sus “demonios” preferidos del “fujiaprismo”.

Imagen tomada de Pinterest

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Solo a los amigos del presidente

Seguir leyendo

Opinión

¡Presidente, no juegue más!

Seguir leyendo

Opinión

¿Y por qué no hablamos del “adelanto” de la “repartija” de “mermelada”?

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo