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El doctor K diagnostica

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¿Acaso no ve el presidente cómo los alcaldes y gobernadores regionales que efectivamente no se van a reelegir postulan a sus esposas, hijos, sobrinos y hermanos al cargo que dejan vacante?



¿Con qué IQ podríamos definir al gobierno? Eso lo dejo a discreción de la gente. Pero que juzgue el lector ilustrado si borderline –por ser diplomáticos– no deja de ser una opción principal.

Un presidente propone un referéndum para reformar el sistema de justicia y de contrabando mete una reforma del sistema político quitándole el foco a la de la justicia. El mismo mandatario busca mejorar la calidad y estabilidad de la política y sin pensarlo dos veces –¡ya se imaginará el lector cuántas veces los “pensarán” los quema patrulleros con la molotov en la mano!– propone que cada cinco años el Parlamento empiece de cero, es decir que los congresistas vayan al kindergarten y mueran cuando aprendieron finalmente el ABC de la fiscalización y la promulgación de leyes.

¿Cuánto cree le lector ilustrado que ello contribuirá a la mejor calidad y estabilidad de la política? Y lo más estrafalario es que el mismo presidente pone como ejemplo y fundamento de su reforma política la no reelección de alcaldes y gobernadores regionales como si la igualdad general en la estupidez de la medida fuera a convertirla, por arte de birlibirloque, precisamente en el antídoto contra esa estupidez. ¿Acaso no ve el presidente cómo los alcaldes y gobernadores regionales que efectivamente no se van a reelegir postulan a sus esposas, hijos, sobrinos y hermanos al cargo que dejan vacante?

¿Quiere el presidente una dinastía de congresistas con sus parentelas postulando para remplazarlos en la curul por la que no pueden reelegirse? ¿Busca cambiar nuestro sistema republicano de gobierno por una “aristocracia” de familias de medio pelo que se reciclen cada cinco años en el Congreso? ¿Veremos tal vez a la suegra de Bocángel o a la tía de Bienvenido o a la querida de “mataperro” turnarse en sus curules?

¿Recuerda el presidente en qué terminó la bienintencionada reforma de los partidos políticos de Henry Pease? ¿No estaba diseñada para fortalecerlos exigiendo comités en cuanto distrito y provincia existiera? ¿Y no hallamos esos locales partidarios en la azotea de un chifa, en el baño de una cabina de internet o en un salón de belleza? ¿Mejoraron los partidos políticos? ¿O empeoraron? ¿Y si la reforma de Pease o la ley de no reelección de gobernadores regionales y alcaldes provinciales y distritales hubieran sido aprobadas por referéndum las cosas serían distintas? ¿Acaso el voto sana la estupidez y convierte en inteligentes a los brutos?

Son 1000 U$$ por la hora de consulta. Gracias.

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