Connect with us

Opinión

El caso Milagros Leiva

Publicado

el

El resultado ha sido desastroso: perdió un importante espacio y no consiguió nada de lo que esperaba revelar porque, como ella misma ha señalado, fue estafada.



Ayer, a raíz de la disposición del Poder Judicial de declarar prueba ilícita los “petroaudios” escribía en mi columna que “el principio de justicia en un Estado de derecho es muy simple y no admite excepciones: NO SE PUEDE SERVIR LA JUSTICIA VIOLANDO LA LEY. No interesan aquí las intenciones. Pueden ser buenas o subalternas. No importa. Lo que importa para hacer justicia es que los medios para llegar a ella sean legítimos y no estén proscritos por la ley”.

Es en función de una analogía a este mismo principio que la periodista Milagros Leiva ha tenido que renunciar a su trabajo en América Televisión y Canal N. Lo primero que tengo que decir aquí es que es una lástima porque Milagros es una periodista de raza. Estuve invitado varias veces a sus programas para comentar el quehacer político y siempre condujo la situación con corrección y profesionalismo.

Sin embargo, el problema ha sido que Milagros intentó hacer justicia a través del periodismo buscando la verdad pero con medios ajenos a la ley de su contrato profesional. El resultado ha sido desastroso. Perdió un importante espacio y no consiguió nada de lo que esperaba poder revelar porque, como ella misma ha señalado, fue estafada. Peor imposible.

Es un hecho que la verdad es una variable esencial de la justicia. Por eso los periodistas buscamos la verdad. Pero la verdad no puede ser conseguida por cualquier medio así como la justicia tampoco. Si se esgrimiera lo contrario, tendríamos entonces que justificar la tortura como admisible para llegar a la verdad y a la justicia. ¿Por qué no si “el fin justifica los medios”?

Existen reglas de juego para el ejercicio del periodismo y la justicia. En uno son la ética y los contratos y en el otro, la ley. Si consideramos condenable que un periodista escriba por encargo (la tan mentada mermelada), ¿por qué deberíamos estar a favor de que otro periodista mantenga oculto que pagó por conseguir una “primicia”? ¿Acaso ello no tiene implicancias sobre la información obtenida? Al final, la que termina cuestionada es la verdad y perjudicada la justicia.

Vuelvo a terminar exactamente como ayer, creyendo que ya va siendo buena hora de respetar la ley para que haya justicia así como la verdad para que haya periodismo. Estoy seguro de que las calidades de Milagros Leiva la llevarán nuevamente a la primera fila. Nadie es perfecto. Todo, perfectible.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Nido de serpientes

Seguir leyendo

Opinión

Elecciones risibles

Seguir leyendo

Opinión

Mensaje mafioso

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo