Connect with us

Opinión

Dueña de lo que calla

Publicado

el

Dirigir a la bancada mayoritaria sin participar de las discusiones del día a día puede ser una estrategia beneficiosa.



La conducción invisible de la lideresa de Fuerza Popular es ya un factor tangible del escenario político. Atrás han quedado interpretaciones tendenciosas de quienes sostenían que el silencio de Keiko era fruto de la piconería. ¿Recuerdan los susurros de gente supuestamente enterada deslizando versiones propicias para el alimento del rumor? Que estaba desencajada, que había agarrado un gran depresión, que estaba con sobrepeso y no quería que la vean.

Para no hablar de expresiones más ofensivas. Que quién se había creído ella para lanzar un tuit el 28 anunciando que aprobarían las leyes para cumplir con su plan de gobierno. Que la piconería la llevaba a semejante posición de infantilismo político y ruptura con la realidad, que pronto la inmensa bancada andaría a la deriva.

Eran tiempos recordemos bien por favor— en los que hasta el presidente Pedro Pablo consideraba fácil, como admitió ante la prensa extranjera, erosionar el liderazgo de Keiko Fujimori jalándose a unos cuantos de su bancada que estaban ahí por prebendas y por prebendas la dejarían. Como si nada.

Vaya si hemos cambiado en cien días. Quizás la leyenda urbana en torno a una Keiko deprimida, picona, con sobrepeso y sin capacidad de conducción política empezó a quebrarse en la coyuntura que dio lugar a la salida de Yeni Vilcatoma de la bancada. Quedó demostrado que era Keiko en persona la que dirigía las reuniones de la bancada y que esa conducción política estaba a prueba hasta de los arrestos de esta suerte de Juana de Arco criolla que la Vilcatoma ha querido ser.

Hoy han pasado de lejos los cien días, todos los actores han jugado sus cartas y ahí tenemos el resultado. Sesudos analistas empiezan ahora a aceptar que el silencio de Keiko Fujimori obedece a una bien pensada estrategia pues le permite dirigir la bancada mayoritaria sin participar de las discusiones del día a día.

Y los resultados se notan. Las recientes encuestas, que ya han sido analizadas, registran un sorprendente bajón tanto en el Ejecutivo como en el Congreso. PPK, Zavala, Luz Salgado han caído feo. Pero Keiko Fujimori no ha sufrido variación significativa en su índice de aprobación.

Esto resulta fundamental para afrontar la lucha política del fujimorismo con su adversario. Que por cierto no será ese conglomerado extraño llamado Peruanos Por el Kambio sino el propio Frente Amplio o lo que Antauro recoja cuando le toque salir.

Opinión

No todo está perdido

Seguir leyendo

Opinión

Momento decisivo

Seguir leyendo

Opinión

Los intocables

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo