Connect with us

Opinión

Discurso de odio en el LUM

Publicado

el

Respaldo a ministro Salvador del Solar por rectificar que se utilice el Lugar de la Memoria exclusivamente para descalificar al fujimorismo, a propósito de la muestra artística "Resistencia visual 1992".



Hace poco critiqué a Salvador del Solar por su política de lenguas originarias. Hoy no puedo más que aplaudir el buen juicio que lo va perfilando como hombre de Estado. Esto en el caso de la muestra artística “Resistencia visual 1992”, exhibida en el Lugar de la Memoria y por la cual su director Willy Nugent ha tenido que renunciar a su cargo público, perdida la confianza que sobre él había depositado el ministro de Cultura. Del Solar, después de ver la muestra, afirmó que esta “despedía una clara sensación general de sesgo que no se corresponde con lo que habíamos acordado buscar para el LUM”.

La exhibición consistía en un claro discurso de odio contra el fujimorismo. Nugent accedió a buscar una solución al “sesgo” pero su nueva propuesta tampoco convenció al ministro, por lo que Willy tuvo que irse a su casa.

Todo el mundo tiene en un país de hombres libres el derecho a expresar las ideas que quiera, y a tener los humores y las tintas cargadas contra lo que no le gusta, al fin y al cabo eufemismos para lo que amamos y odiamos. En el ámbito privado y siempre que no sea un delito podemos amar y odiar a quiénes nos dé la gana. Pero en el ámbito público no podemos ni amar ni odiar a nadie. Es decir, el Estado y su gobierno no pueden avalar que en un museo público se exhiba una propuesta —”artística”, por decirlo de alguna manera— en la que se exprese un claro y abierto odio a una comunidad (en este caso política) determinada.

Simplemente es inadmisible el discurso de odio en un museo del Estado.

Aunque yo lo doy por descontado, nada tiene que ver en este caso que el odio vaya dirigido hacia el fujimorismo. Podría ser odio contra los comunistas, contra los caviares, contra los neoliberales, contra los cholos, los negros o los japoneses. Un museo público no puede convertirse en un instrumento que descalifique y deslegitime a una comunidad. Mientras que en el ámbito privado solo la ley pone el límite.

Salvador del Solar (quien hoy está sintiendo lo que es el odio en las redes sociales) también ha actuado bien al no clausurar la muestra y dejarla en exhibición tal cual la encontró hasta que termine su plazo. Quienes hasta hace poco lo ponían en un pedestal y hoy lo atacan sin piedad (“ministro de Kultura”, lo llaman al pobre… ¡a él!) nunca podrán achacarle que censuró la muestra. Sin embargo, el ministro ha trazado la línea para el futuro y ese es el punto: no al discurso de odio contra el fujimorismo.

 

Opinión

Hace rato que el fusible se fundió

Seguir leyendo

Opinión

La historieta del golpe de Estado

Seguir leyendo

Opinión

Es una huelga por los derechos humanos

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo