Connect with us

Opinión

Después de la tormenta nunca llega la calma

Publicado

el

En su informe "Brechas latentes: índice de avance contra la desigualdad en el Perú 2017-2018", OXFAM concluye que nuestro país se alejó del objetivo de ingresar a la OCDE en el 2021.



Recientemente el Congreso ha aprobado la cuestión de confianza sobre seis proyectos de reforma planteadas por el Gobierno, que serán oportunamente debatidos por el Pleno.

Sin embargo, recordamos que a finales de marzo de 2018 el flamante presidente prometió el respeto al equilibrio de poderes y que con el tiempo más bien mostró ciertas actitudes que confirman que tal promesa se quedó solamente en eso: en promesa. Así, en Fiestas Patrias anunció la convocatoria a referéndum para tratar la NO reelección de los congresistas, y lo llevó a cabo en diciembre con un resultado aplastante y favorable a sus intereses. A partir de ahí (sino antes), optó por una tensa relación con el Congreso llegando a los niveles de crispación política que conocemos.

Vizcarra también politizó la justicia (o judicializó la política) con el tridente Policía Nacional-Fiscalía-Poder Judicial. Primero, a través de la temida DIVIAC, cuestionada por la innecesaria exposición de su accionar y de sus integrantes, y ahora por su resaltante y a la vez preocupante inauguración de la nueva central de equipos de chuponeo en la DINI –dizque previa autorización judicial–; segundo, un fiscal de la Nación obligado a renunciar por las constantes e inquietantes amenazas de destitución del cargo –con su sucesora de nulo protagonismo aunque condescendiente conque el dúo dinámico Vela-Pérez y las siempre presentes Sánchez-Castro opinen antojadizamente sobre asuntos legalmente proscritos–; tercero, el permanente ejercicio abusivo de la detención preliminar y prisión preventiva contra personajes políticos considerados –en muchos casos– incómodos al Gobierno. Qué contraste con la penosa lenidad al afrontar casos de corrupción de personajes ligados al establishment como el de Susana Villarán, quién luego de AÑOS de investigación fiscal recientemente recibió prisión preventiva.

Hay, pues, la sensación –creciente– en la población de que el Gobierno está copando sectores estratégicos del Estado, rompiendo con el equilibrio de poderes, y sin poder contener el incremento de la delincuencia, ni atendiendo las poblaciones vulnerables, el déficit de profesionales de la salud (incluyendo la mental), el aumento de la adicción a las drogas, la disminución de la inversión pública, etc.

En el plano internacional, la imagen de una sociedad precariamente civilizada muestra a expresidentes (y a una excandidata presidencial) como viles delincuentes, sin la más mínima consideración hacia su condición física (Alberto Fujimori y PPK) o psíquica-emocional (Alan García).

En su informe “Brechas latentes: índice de avance contra la desigualdad en el Perú 2017-2018“, OXFAM concluye que nuestro país se alejó del objetivo de ingresar a la OCDE en el 2021. Por su parte, el Ranking de Competitividad Mundial 2019 –elaborado por el Institute for Management Development (IMD) y CENTRUM PUCP– colocó al Perú en el puesto 55 de 63 países. Es decir, experimentó un nuevo retroceso en su competitividad.

Penosa situación. Entendamos que en nuestra democracia representativa debe primar el irrestricto respeto y tolerancia hacia las decisiones que adoptan las instituciones. ¿O cómo garantizamos el check and balances y la protección de los derechos fundamentales?

Imagen: Fundación para el progreso

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Negociación con rehenes

Seguir leyendo

Opinión

A la punta de la teta

Seguir leyendo

Opinión

El montesinismo está de vuelta

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo