Connect with us

Opinión

Cuchara, cuchillo y tenedor

Publicado

el

Reflexiones de buena fe sobre el controvertido almuerzo entre PPK y dirigentes políticos de su expartido



En un artículo anterior (“¿Visitando a un amigo?”, 8/9/2018) critiqué la visita que el presidente Vizcarra y algunos congresistas hicieron a PPK; y hace unos días, me volví a sorprender con la foto de tres congresistas y el cuestionado expresidente sentados a la misma mesa; todos muy orondos y felices disfrutando de un suculento almuerzo en un selecto restaurante.

Solo vi a dos o tres medios que señalaron la indecencia de esa reunión. Y lo que resulta inconcebible es que a días de la firma de un acuerdo claudicante y cuando, entre otras cosas, sabemos que hay más de 50 muertos por las inundaciones en todo el país, tengamos que ocuparnos de un tema tan banal.

Tanto en su vida privada como en la pública los políticos deben tener conciencia de que sus actos no solo serán juzgados por la ciudadanía sino que –para bien o para mal–estos sientan un precedente y envían un mensaje subliminal a la población; en especial, a los jóvenes faltos de experiencia de vida.

Si bien solo un juez podrá declarar culpable a PPK , las pruebas en su contra son difíciles de refutar. Entonces, visitar, almorzar o exhibirse con un acusado de corrupción que ha tenido que renunciar justamente por evidencias estruendosas no solo levanta o limpia de alguna manera la imagen del supuesto corrupto, sino que afecta la percepción sobre los congresistas. Poco les importa que el expresidente haya estado envuelto en contratos sobrevalorados que le costarán al Perú miles de millones de soles, que haya mentido sobre las consultorías y depósitos en la cuenta de Westfield, que se esforzó desesperadamente para que Chinchero salga adelante sí o sí, que haya promovido el tráfico de influencias con el indulto, etc. Si solo fuese una acusación insustancial la cosa sería distinta… pero no es así.

Para remate, el mismo PPK se pasea como si nada por la ciudad, como si con él no fuera la cosa.

Yo solo recuerdo a un corrupto que mostró arrepentimiento y pidió perdón: Alberto Kouri. Ya en la cárcel dijo: “Siento vergüenza; he manchado a mi familia. Por respeto al pueblo, no volveré a la política”. Sin embargo, los acusados de ahora –hundidos hasta el cuello– hasta se dan por ofendidos.

En cuanto a los congresistas tienen una encargo sagrado: representan a la patria. Su conducta debe ser intachable, primero son los intereses del pueblo. Si eso no les entra en la cabeza, entonces que se dediquen a otra cosa.

Seguir leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Momento decisivo

Seguir leyendo

Opinión

Los intocables

Seguir leyendo

Opinión

La persecución judicial del golpismo

Seguir leyendo

Tendencias

Director: Ricardo Vásquez Kunze.


Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo