Connect with us

Opinión

Crimen organizado: el nuevo terrorismo

Publicado

el

¿Será posible que peruanos de hoy debamos temer por igual al maleante de civil y al maleante de uniforme?



El terrorismo nos tuvo amenazados por décadas, pero mucho antes de que lo hiciéramos retroceder ya el campo estaba claramente marcado con respecto a los terroristas. Allá ellos, acá nosotros.

Si hubo algún factor que marcó semejante configuración fue el efecto combinado del asesinato de María Elena Moyano y la explosión de la calle Tarata: ambos sucesos de 1992 marcaron el inicio de una reacción popular concertada, y liderada desde el Ejecutivo que intervino el Poder Judicial. El resultado fue la pacificación del país y el desmembramiento de la cúpula senderista.

Si entonces logramos salir adelante fue porque como sociedad no estábamos carcomidos. Pudimos con el terrorismo porque teníamos la capacidad de entender que nuestro miedo los hacía fuertes y desde entonces los vientos cambiaron.

Lo digo con orgullo generacional, pero con inocultable desazón por lo que observo al presente. El actual ataque del crimen organizado es peor que el azote terrorista pues con el paso del siglo nos hemos vuelto una sociedad carcomida por el crimen, una sociedad acostumbrada a la violencia, a la sangre. Una sociedad donde la muerte silba de continuo en cada esquina.

Si no estuviéramos tan carcomidos, el reciente atentado judicial que ha permitido liberar a un numeroso grupo de raqueteros con uniforme debería haber tenido un efecto aunque sea medianamente similar al sacudón que representó el atentado terrorista de la calle Tarata. Pero no es así. Qué difícil es en el Perú de hoy trazar una línea frente al crimen organizado, como se hizo con el terrorismo. Qué difícil es ahora poder decir allá ellos, los criminales, acá nosotros los ciudadanos.

Y no es solamente un tema achacable a  la clamorosa falta de liderazgo político. Se ha desbordado todo límite. Hoy cualquier peruano sabe que lo natural es temerle por igual al maleante de civil que al maleante de uniforme. No hay reacción.

Y eso que para hacer marchas somos campeones. Se elige tres funcionarios del BCR que no son del agrado de algunos y resulta que todo nuestro futuro está en juego y hay que salir con urgencia a las calles. Se descubre a un asesor presidencial en plena operación gangsteril implementada desde Palacio… pero ahí sí bien gracias. ¿Una marchita aunque sea? No, eso no es políticamente correcto.

Escribo en el día de los difuntos y me cuesta terminar sin pedir perdón a nuestros muertos de hoy y mañana. 

Opinión

Censura y esclavitud

Seguir leyendo

Opinión

Alternancia y paridad: burradas y transparencia 

Seguir leyendo

Opinión

Martín, Maki y Mario

Seguir leyendo

Tendencias

Contacto: [email protected]

Copyright © 2019 Todos los derechos reservados a favor de Político.pe. Aviso Legal. Desarrollado por Smart! Grupo Creativo